Cuando YouTube apareció en nuestras vidas allá por el año 2005 a muchos nos pilló desprevenidos. El hecho de disfrutar de una plataforma rebosante de contenido para todos los gustos, edades, horarios y, sobre todo, de manera gratuita fue tan rompedor hace más de una década que todavía hoy sigue sorprendiendo.
Usuarios de todo el mundo lo consideran parte fundamental en el ocio diario por encima de otras fuentes de entretenimiento tan sólidas como la televisión. Programas, documentales, entrevistas o debates han visto modificado su impacto mediático en beneficio de su oferta “a la carta” en sus correspondientes webs o canales oficiales de YouTube.
El impacto de YouTube en los anunciantes
La web de vídeos en streaming más importante de Internet ofrece a las empresas un sinfín de espacios donde promocionar sus productos con garantías. Al fin y al cabo, YouTube divide a sus espectadores por espacios de interés y en cualquiera de ellos puede encajar un vídeo, una colaboración o un anuncio de tal o cual marca.
Desde cuñas publicitarias tras cinco minutos de visualización, anuncios display, pasando por recomendaciones, spots antes de los vídeos o por patrocinios a creadores de contenido, las marcas están moldeando la idea de publicidad en un todoterreno capaz de llegar allá donde existan potenciales clientes.
Sin embargo, adaptarse con éxito a este canal no siempre resulta una misión sencilla. Teniendo en cuenta que el usuario de YouTube es más activo que el de la televisión puede que no se encuentre el tono, el mensaje o la forma. Y si eso ocurre, ya puedes llamarte “La empresa más importante del mundo”, que si el discurso no engancha la campaña será un completo fracaso.
Entonces, ¿qué se necesita para anunciarse con éxito en Youtube? ¿Cómo logro atrapar a la audiencia que necesita mi producto?
La importancia de estar a la altura de la plataforma
En YouTube existe cantidad, variedad, y en los casos que nos atañen para promocionarse: calidad. El espectador ha acostumbrado su ojo crítico a cotas de producción muy altas. Los buenos vídeos merecen su atención y su tiempo (incluso su interacción activa vía comentarios), por lo que el primer paso para triunfar con una campaña es estar a la altura creativa del vídeo que precede.
Soltar el discurso del milenio sobre la importancia de utilizar la energía solar en nuestras casas no sirve de nada si se hace de la forma más predecible posible. ¡Y menos antes de un videoclip de Maluma! El usuario no regalará un segundo de su valioso tiempo en el mensaje a menos que tenga gancho y despierte su interés.
Con ejemplos se ve todo mucho más claro. Hace unos meses, la conocida plataforma Greenpeace lanzó uno de los spots virales más importantes de los últimos años. Se tituló “Placa placa, impuesto al sol”, y supuso una divertida campaña musical con aires reivindicativos que hasta la fecha cosecha más de un millón de visitas
El vídeo en sí no es un prodigio de la técnica, pero tiene la creatividad y la frescura suficiente como para mantenerte enganchado a él antes del vídeo que de verdad te interesa.
De hecho, si ha superado la cifra del millón de visitas es, básicamente, por dos razones: 1) el usuario lo ha buscado a conciencia tras toparse con él antes de consumir su vídeo favorito, y 2) lo ha compartido con sus amigos: rebotando de forma natural el mensaje de Greenpeace. Éxito indiscutible.
La importancia de conocer las reglas del juego
Evidentemente no todas las buenas campañas se basan en el humor. A diferencia de Greenpeace, otros casos de éxitos se ven reforzados por tres elementos fundamentales en el éxito de su mensaje en YouTube: buen nivel de producción, gusto (o estética) y, sobre todo, ser conocedor de la importancia de los primeros 5 segundos.
Antes de que aparezca el irresistible botón “Saltar anuncio” tendremos un alto porcentaje de la atención del espectador. La plataforma nos vuelve infranqueables durante ese instante y, por ello, debemos dedicar toda nuestra creatividad, talento y experiencia en atrapar al usuario de forma rápida y precisa. Tan rápido y tan preciso como 5 segundos. ¿Misión imposible? ¡Para nada!
Las grandes marcas que se publicitan vía YouTube ponen en práctica esta regla en todos y cada uno de sus spots haciendo que la narrativa encuentre un giro argumental, un cambio de tonalidad o una imagen irresistible antes de que el usuario cierre impulsivamente el anuncio. Todo ello con el objetivo de convertir su mensaje en un producto extremadamente compartible (igual que Greenpeace), que es todavía más importante para seguir convenciendo como marca.
Objetivo: convertir nuestro spot en un buen producto de YouTube
Como vemos, anunciarse con éxito en YouTube es el resultado de conocer en profundidad la plataforma, las motivaciones de los usuarios y el porqué del éxito de tal o cual contenido.
Resulta clave ofrecer una pieza con gancho, valor creativo y con mensaje. Ese que se queda en la memoria colectiva e invita a ser compartido de buena gana. No estamos en el cine, donde el espectador está indefenso y predispuesto a empaparse de todo lo que salga en la gran pantalla (la magia de enseñar la publicidad con las luces apagadas nunca falla).
YouTube invita al zapping, a desconectar y obviar todo lo que se interponga entre nosotros y el contenido que deseamos, por lo que es de vital importancia crear gancho y gustar. Convertirse, al fin y al cabo, en un producto de YouTube.
En Singular One te ayudamos a conseguirlo
Teniendo en cuenta semejantes aspectos solo se necesita contar con la idea general (qué quiero transmitir) y la forma de transmitirla (qué herramientas tengo), para responder a la pregunta “¿qué necesita mi marca para conectar con el usuario vía Youtube?”.
A base de trabajo diferencial y teniendo en cuenta el feedback del usuario (muy importante esto último), la plataforma de vídeo en streaming más grande de la red ofrece un sinfín de espectadores activos que valorarán tu mensaje como se merece siempre y cuando este esté a la altura.
De sobra sabemos que saltar el anuncio a los cinco segundos resulta de obligado cumplimiento para el usuario medio de YouTube. No seremos el único discurso que saldrá de sus pantallas ni contaremos con una sala a oscuras sin distracciones para convencerles de las bondades de nuestro producto. Debemos ganarnos de manera leal el control de los impulsos, el premio de su atención, y eso solo se consigue a través de una campaña que desborde talento, capacidad y viralidad.
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